Significa que algo se entrega, se comunica, se publica o sucede poco a poco, lentamente, en pequeñas cantidades o con escasez. No es más que la información dosificada, la verdad siempre sale a la luz, es un principio moral y un dicho popular que expresa que los hechos ocultos, las mentiras o los secretos, tarde o temprano, se revelan. En la vida cotidiana la mentira suele ser sostenida en el tiempo, pero tarde o temprano la verdad predomina y aparece cuando la mentira colapsa anta la evidencia de la verdad.
Es un recordatorio de que la mentira y el engaño son fugaces, mientras que la honestidad y la integridad son cualidades perdurables. Lo cual nos anima a ser personas transparentes, afrontar nuestras acciones y asumir la responsabilidad de nuestros actos, porque solo a través de la verdad podemos cimentar relaciones sólidas y significativas con los demás, en un mundo donde muy frecuentemente tratamos de ocultar nuestros errores o secretos, pero para vergüenza de algunos siempre salen a luz así sea a cuenta gotas.
Y me refiero a todo esto por lo sucedido hace pocos días cuando la diputada Tania Díaz y otros integrantes de la delegación venezolana confrontaron públicamente a Petro tras un discurso en el que criticó que el pueblo venezolano no saliera a defender el petróleo tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Lo tildaron de «falso, fariseo e hipócrita» y lo acusaron de haber estado al tanto de la operación militar y haber guardado silencio en lugar de advertir a Venezuela durante un encuentro de partidos socialistas en México.
Lo preocupante de la situación es la confrontación fue directa precisa de frente y el hecho que Petro estuviera al tanto de esto y permitir que aeronaves usasen su espacio aéreo para agredir a su vecino de verdad es alarmante y de ir a un foro internacional a hacer control de daños no tiene nombre.
Afortunadamente, los delegados de la delegación venezolana si encontraron los calificativos que más se ajustaban a la ocasión “falso, fariseo e hipócrita” estos adjetivos no son lagaña de cualquier ojo. El ex presidente colombiano repitió esta la saciedad en declaraciones anteriores que no apoyaría una invasión a Venezuela, pero como dice la máxima: El no decir nada también es pecado.
Algo similar ocurrió con Lula Da Silva no apoyo la entrada de Venezuela a los BRICS después de tanta solidaridad de nuestra nación a su país; triste papel de estos líderes que han entregado sus países prácticamente a los depredadores de la derecha, pero adelante esto no es nuevo, Caín mato a su hermano Abel y el espíritu de Santander todavía anda desandando.
Y no lo olviden, no hay secretos, como dijo un mafioso: “Para que haya secreto entre tres es necesario que dos estén muertos…
El Pepazo
Fuente original: Diario Digital El Pepazo https://elpepazo.com
https://elpepazo.com/a-cuenta-gotas/?fsp_sid=89216










