Luis Carlucho Martín
Hablar de derecho y de proyectos de leyes y reglamentos en el deporte, así como referirse a periodismo deportivo, al menos en Venezuela, sin dudas, obliga a pasearse por el historial profesional de Julio César Barazarte, quien ha marcado longeva huella de enseñanza y obras concretas desde su desempeño profesional como periodista, como abogado y como amigo y formador de nuevas generaciones…
Ética, entrega, empeño, enseñanzas, son algunas de las cualidades de su andar por ambas profesiones; por ello ha sido agasajado en múltiples ocasiones debido a sus inconmensurables aportes por la dignificación de esos oficios.
Durante su extensa carrera ha sido mentor de generaciones sucesivas en ambas profesiones, responsabilidades que ha sabido combinar, desde la juventud, con su rendimiento deportivo amateur como beisbolista, softbolista y basquetbolista de alto nivel.

Por ello y más, felicitaciones al periodista y abogado, que en plenitud de condiciones sigue mostrando su incombustible potencial intelectual. El gran Barazarte, un acérrimo ateo –de vaina cree en la luz eléctrica porque le llega el recibo que debe pagar con su mísero salario y a pesar de los constantes cortes de energía–, es un fiel creyente y apóstol de la diafanidad, transparencia y honradez como carta de presentación.
Crítico severo como el que más, así también es querendón, galán de la vida, portador de las buenas costumbres, con excelso verbo de jurisconsulto y comunicador integral. Es acérrimo opositor de las invasivas redes sociales y sus influencers, atropelladores del lenguaje y de la verdad. Cree en la academia y la formación personal.
Cree en los valores de familia, por eso, con sus idas y vueltas de un establo a otro, este caballo viejo, es un padre ejemplar y gran formador de nietos. Cosecha amigos porque respeta los valores de la amistad. Sobre todo, cree en lo que más le apasiona, la investigación y el apego a la historia para hacer un mejor periodismo.
De sus 84 añitos, 59 se los ha dedicado al periodismo deportivo. Y como ha hecho saber, ahora es que hay Julio para rato. No se amilana ante las huellas del tiempo, porque las usa como muestras de experiencias y para alimentar sus infinitas anécdotas, que a veces confunde una con otra, pero al final retoma el hilo y en una suerte de 2 por 1 termina el cuento y hace reír mil veces, demostrando el tino de su impecable memoria, de su chispa, su sentido del humor y, cuando hace falta, se expresa con irónica mordacidad.
Una de esas marcas de su largo transitar es la claudicación de una de sus rodillas, motivo por el cual acaba de pasar por un quirófano. Ya está en plena recuperación y pronto saldrá nuevamente al ruedo. Junto a sus amigos Jesús Cova, Diógenes Carrillo y Memo Bracamonte, son los periodistas deportivos más longevos entre los activos en Venezuela.
Aunque es, sin dudas, el único que queda haciendo diarismo. Barazarte ha visto marcharse a muchos de quienes con él protagonizaron farras periodísticas y sueños de libertad como sus carnales Alexis González Mariche y Nelson “Maratón” González… «Ese era un trío candela. Jajaja”.
Hasta de eso sabe reírse, porque a pesar del dolor por el adiós de sus hermanos, vive con sus mejores recuerdos. También vio marcharse al chamo Octavio Estrada, a «Pepito» Rivas y a su viejo «Pepe», a Manuel «Chicharra» Rojas, al negro Julio César Tovar, a su profesor «El Negro Cheo» Freites, a Rubén Rojas Jackson, al «Indio» Guillermo Arrioja y, más recientemente, a su muy querido y respetado por todos, Don Armando Naranjo…
En su desempeño reporteril, Barazarte acumula unos cuantos ciclos olímpicos, juegos nacionales, Vueltas a Venezuela y al Táchira…Ha sido testigo de excepción de los campeonatos mundiales más sonados, grandes premios y todo tipo de competencias.
Resulta imposible citarlos todos.
Gracias a las pesquisas, en las alforjas de su humildad descubrimos fotos en plena cobertura de pautas junto a Pelé, Joe Frazier, “El Caballo” Juantorena, Mohamed Alí, Morochito Rodríguez, Mano e’ Piedra Durán, Alexis Argüello, el pítcher Armando Bastardo –uno de los tres juegos perfectos lanzados en el país–, los Héroes del 41 (por supuesto, en entrevistas posteriores), y más recientemente los Héroes de Portland, Ayrton Senna y tantas otras que comprueban su prolijo recorrido.
Aún en circunstancias adversas siempre con un chiste en la punta de su lengua. La Fundación Ciudad Ccs lo reconoció y le editó una de sus obras –referida a temas olímpicos–, aunque le quedan en el tintero otros libros de cuentos y otro de crónicas deportivas.
Él sigue escribiendo. Pensando en lo que aún puede aportar. Siempre al ritmo de buena salsa, de esa que le sazona los oídos y los sentimientos desde su juventud en «Las 4P» de San José. Aunque una buena ópera, un tango, un bolero y un son cubano son bien digeridos… Y si hay un líquido, mucho mejor. Es casi condición sine qua non. (Siempre ha dicho que quien bebe anís jamás morirá de cáncer en sus partes blandas) … Ánimo mi viejo, pana, amigo, papá del periodismo. Te deseamos pronta recuperación y que sigas echando v…
El Pepazo
Fuente original: Diario Digital El Pepazo https://elpepazo.com
https://elpepazo.com/don-julio-llego-a-84-y-sigue-campante/?fsp_sid=15095










